2018, el año para conversar sobre Mujeres y economía

Foros Confiar celebrado en Medellín

Por Laura Aguilar Arias

Los #ForosConfiar tuvieron este año como tema de conversación Economía con perspectiva de género. Se realizaron por primera vez en Bogotá y Duitama (Boyacá) y en Medellín tuvieron su edición 18, y fue en esta ciudad donde cerró el ciclo el sábado 24 de noviembre. Allí se dieron cita expertas en el tema para conversar acerca de por qué es importante abordar la economía con un enfoque diferencial. Recogemos aquí las principales ideas.

En Medellín acompañaron el panel invitadas que trabajan temas relacionados con la violencia económica (brecha salarial, economía del cuidado, formalización del trabajo): Natalia Moreno Salamanca, impulsora de la iniciativa #MenstruaciónLibreDeImpuestos, Ana Teresa Vélez Orrego, profesional de la Escuela Nacional Sindical, Angélica Sáenz Sotomonte, oficial territorial de género para ONU Mujeres, Lácteos Buenavista, un emprendimiento de mujeres de La Unión, Antioquia, y la Unión de trabajadoras Afro del servicio doméstico -UTRASD- el primer sindicato de mujeres empleadas domésticas. Durante un poco más de tres horas, las invitadas sostuvieron una conversación moderada por Marta Restrepo López, integrante de la Red feminista antimilitarista y reconocida activista por los derechos de las mujeres en Colombia.

Natalia Moreno Salamanca

Es economista y magíster en Estudios de Género de la Universidad Nacional de Colombia. Integrante de la mesa de #EconomíaFeminista y una de las lideresas de la iniciativa #MenstruaciónLibreDeImpuestos, que después de dos años de trabajo intenso, logró que la Corte Constitucional declarara inconstitucional el IVA para toallas, tampones y protectores diarios, y ordenara su eliminación. El argumento que finalmente se impuso fue que al ser los productos de aseo antes mencionados de uso exclusivo y obligatorio para las mujeres [la menstruación no es opcional], afecta directa y exclusivamente la economía femenina.

Natalia expuso el por qué y el cómo se llevó a cabo esta iniciativa, cuáles fueron sus razones,  sus principales retos y por qué la labor continúa:  «Hay una cosa que se han inventado los gobiernos llamada ´régimen de austeridad`, según ellos el país está en quiebra y lo cubren de dos maneras: subiendo los impuestos, como en el caso de las toallas, tampones y protectores diarios […] y por otro lado con el discurso de ‘hay que recortar gasto’. Por eso, cada vez que el gobierno cierra un colegio, cada vez que el Estado reduce presupuesto para la salud, tiene un impacto fuertísimo para las mujeres, porque son funciones que alguien tiene que hacer y las estamos haciendo las mujeres. Esa es la riqueza de la Encuesta nacional de uso del tiempo [ver] donde se muestra que esas labores las estamos haciendo nosotras sin que seamos remuneradas por ello».

Ana Teresa Vélez Orrego

Es trabajadora social y magíster en educación y desarrollo humano. Se desempeña como profesional de la Escuela nacional sindical – ENS- desde donde trabaja temas relacionados con la Economía del cuidado y el trabajo doméstico.

Ana nos expuso una postura bastante crítica frente al descuido del Estado por quienes se dedican a las labores de cuidado: madres de familia, madres comunitarias, empleadas domésticas, etc. Labores por demás fundamentales no sólo para el bien vivir de una sociedad, sino también para su economía:

«Las mujeres sostienen el trabajo reproductivo, sostienen la vida, es decir, el cuidado […]  quién se levanta primero y quién se acuesta más tarde en los hogares, y está demostrado por estudios, que las mujeres nos levantamos primero para sostener la posibilidad del trabajo productivo afuera, tener preparados los alimentos, tener preparado el cuidado del hogar, para que otros seres puedan salir a trabajar en la industria o en cualquier otro sector. Ese trabajo es sumamente invisibilizado, pero la posibilidad de ese otro trabajo afuera está tras las bambalinas de esas mujeres que sostenemos esos hogares».

Angélica Sáenz Sotomonte

Angélica es trabajadora social, magíster en Cooperación internacional y ayuda humanitaria, y actualmente es la oficial territorial de género para ONU Mujeres. Desde su labor lideró la realización del informe El progreso de las mujeres en Colombia 2018: transformar la economía para realizar los derechos [ver ¿Cómo avanzan las mujeres en Colombia?], que expuso en el foro y cuyos resultados son tan interesantes como devastadores: las mujeres seguimos padeciendo, con gran diferencia frente a los hombres, la inequidad económica, social, educativa y cultural de un país que todavía no muestra voluntad real para cambiar el panorama.

«Si nosotros reportáramos lo que reportó el producto interno bruto en la relación 2012-2013  y si contabilizáramos todo lo que representa el trabajo doméstico y todo el tema de la economía del cuidado, correspondería al 20,5% del PIB […] si pensáramos este tema a profundidad, tendríamos que mirar el cuidado como un bien público, hace parte de los derechos humanos, es un tema que nos convoca a todos como sociedad y que nos va a llevar a un cambio de paradigma en términos de corresponsabilidad social para el cuidado»

Lácteos Buenavista

Este emprendimiento del municipio de La Unión, Antioquia, es liderado por dos mujeres, quienes desde hace 11 años tienen como meta demostrar que es posible hacer industria con procesos limpios, sanos y justos con las personas y con el planeta. Su propósito es el de hacer procesos sostenibles ambientalmente y mantener un equipo de trabajo que sepa que es parte vital de la empresa, no un simple empleado.«Lo económico es importante, pero no puede ser lo fundamental, ese ha sido el eje de Lácteos Buenavista».

Unión de trabajadoras del servicio doméstico – Utrasd

Utrasd es un sindicato de mujeres afrocolombianas empleadas de servicio doméstico, que crearon el primer sindicato con componente étnico en Colombia y tal vez en el mundo. Han liderado – y ganado- iniciativas tan importantes como la prima de fin de año para las empleadas domésticas y la obligación del empleador de afiliarlas al sistema de seguridad social. Saben que el camino todavía es largo, pero reconocen en la formación y la asociatividad, ejes fundamentales para lograr que el trabajo doméstico sea formalizado completamente.

«Cuando iniciamos UTRASD, todas, puedo decir que el 100%, éramos sumisas al esposo o al compañero y para llegar a las reuniones lo pensábamos y no decíamos,«voy a tal lugar», sino,«me das permiso, es que voy a ir a tal lugar»,«y cómo le voy a decir, además tengo que dejar la comida hecha y si llega este se enoja entonces no puedo ir pero yo quiero estar en ese espacio», pero comenzamos a tener estas capacitaciones de derechos laborales, derechos humanos y de género, y nos comenzamos a empoderar, y fuimos saliendo de ese cascarón y nos fuimos empoderando, y ya salíamos y dejábamos una nota, aprendimos a dejar notas sobre la mesa: «estoy en la escuela»- con eso ya ellos sabían que la escuela es la ENS- prepárate algo y por favor guárdame cualquier cosita y sabes que los niños llegan».  

Marta Restrepo López

Nuestra moderadora es trabajadora social, integrante de la Red feminista antimilitarista y una reconocida activista de los derechos de las mujeres en Colombia. Su conocimiento del tema y el buen manejo del diálogo entre ellas, hicieron posible que llegáramos a tres grandes conclusiones:

  1. Las formas organizadas de movilización política han demostrado que funcionan muy bien, es necesaria la asociatividad no solamente entre quienes tienen un objetivo específico en común, sino entre quienes promueven distintas iniciativas que finalmente apuntan a lo mismo: una sociedad donde la visión y las necesidades de las mujeres sean tenidas en cuenta.
  2. Los avances son muchos, pero también falta bastante por hacerse. Las brechas entre mujeres y hombres siguen siendo abismales y lo demuestran las estadísticas. El compromiso por cerrarlas tiene que ser real y continuado.
  3. Es urgente que se replantee el tema del cuidado, que la repartición de tareas dentro de los hogares sea equitativa, que las mujeres tengan la posibilidad de trabajar sin que se vean obligadas a una doble jornada [una en el trabajo y otra en la casa], que las labores de cuidado no recaigan exclusivamente sobre ellas porque les quita la posibilidad de desempeñarse en otros ámbitos. Pero también es imperativo que el Estado comience a reconocer este trabajo como parte fundamental de la economía que hace posible la vida, el bienestar y el trabajo productivo.

Puedes ver la segunda parte de nuestro #ForosConfiar en el siguiente enlace:

https://www.facebook.com/ConfiarCooperativa/videos/204062980508529/

Las invitadas y la moderadora de Foros Confiar Medellín junto a Alejandro López, director de la Fundacion Confiar, Osvaldo Gómez, gerente de la plataforma Confiar Cooperativa Financiera y Jenny Giraldo García, directora de formación y del proyecto Mujeres Confiar, de la misma plataforma.

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