En Confiar también tenemos Superpoderosas

Fotografía de Jorge Escobar Álvarez

Por Laura Aguilar Arias y Sandra Valoyes Villa

La seguridad laboral, financiera, informática y de riesgos de lavado de activos de Confiar Cooperativa Financiera, está en las manos de cuatro mujeres que se convierten en referente de ocupación en estos cargos que han sido desarrollados por hombres históricamente.

«En Confiar siempre tuve muchas inspiradoras»

Lina María Jaramillo Duque, ingresó a Confiar el 10 de febrero de 1997, es administradora de empresas con una especialización en Seguridad y salud en el trabajo, pero ella misma se describe como una mujer «sencilla, serena, que le gustan las cosas simples y prácticas». Lina es la directora de Gestión Laboral en Confiar, lo que implica que deba garantizar el cumplimiento de los procedimientos legales de la contratación, todo el tema salarial, la seguridad social, la seguridad en salud y en el trabajo para todas las personas que laboran en la Cooperativa.

Fotografía de Jorge Escobar Álvarez

Su cargo tiene un alto grado de responsabilidad debido a que en sus manos está la seguridad de los y las empleadas de la institución, que como ella misma lo indica «cualquier falla que se tenga, se traduce en pérdidas económicas y ese es el desafío más grande, garantizar que los procedimientos se realicen correctamente revisando las leyes vigentes en el país y las políticas de Confiar».

Lina es consciente que en la historia de Colombia, los cargos como el que ella ocupa, han sido más desarrollados por varones, dice que «las primeras leyes en riesgos laborales las hicieron hombres como Simón Bolívar que dictó las primeras normas, pero ya hay una posición distinta sobre las mujeres, hemos tenido Ministras de Trabajo, la actual encargada de Riesgos Laborales en el país es una mujer, y cuando se revisa ese tema, las mujeres han sido directoras de riesgos laborales en muchas instituciones, entonces ya hemos ocupado este importante papel». En la normativa ya se tiene en cuenta a las mujeres en temas de salud y trabajo, sin embargo cuando se trata de violencias basadas en género «hay un miedo y un mito de hablar de esas incapacidades, y todavía no hay una articulación de todos los sistemas de atención y protección de las mujeres».

En sus 21 años en Confiar lo que más destaca es la inspiración y la pasión que le han dado otras mujeres que han pasado por la cooperativa por hacer las cosas bien, pues «en Confiar siempre tuve muchas inspiradoras, he conocido a Mónica Arroyave, Trinidad Henao, María Elcy Mejía, Marta Restrepo y Adriana Quiroz, mujeres muy luchadoras, trabajadoras, empoderadas, con una calidad humana muy bella. Esas líderes inmediatas siempre fueron mujeres y todas muy persistentes, apasionadas con lo que hacen, incansables».

«Las mujeres han demostrado que son capaces de hacer lo mismo solo que con tacones»

Natalia Vasco Marín es ingeniera Industrial, tiene una especialización en Riesgos Financieros, está vinculada a Confiar hace nueve años, llegó como practicante al área de Procesos y hoy es la Analista de Riesgos, cuya principal responsabilidad es responder por los riesgos operativos, lo que implica la función de «coadyuvar a identificar esas posibles situaciones de riesgos que se pueden presentar para implementar una acción, un control y evitar que se materialice ese riesgo».

Fotografía de Jorge Escobar Álvarez

Cuando le preguntamos por la participación de las mujeres en estos puestos de trabajo, ella dice que hoy se vienen viendo más porque «las mujeres han demostrado que son capaces de hacer lo mismo que los hombres solo que con tacones, esa es la única diferencia». Sabe que en la historia no ha sido así siempre, por lo que cree que estar en esta posición, representa una imagen positiva para otras mujeres y para las niñas.

«Siempre es bueno ver mujeres que están en cargos directivos porque se vuelven un referente para las próximas generaciones que pueden ver que también son capaces; de hecho, mi referente fue mi tía, ella trabajó en su momento en Bancafé y tuvo un cargo gerencial, entonces la imagen que yo tuve es que las mujeres sí podemos, sí somos capaces y yo me decía, yo también puedo, y creo que lo que yo estoy haciendo también puede motivar a muchas mujeres, diferente sería si solo se vieran hombres».

«Voy un poco a contracorriente de muchas situaciones en la vida»

Lilliana Zuleta Pulgarín es Ingeniera de Sistemas y Especialista en administración de la seguridad, nacida en Yolombó, Antioquia. Llegó a Confiar hace 16 años buscando una mejor oportunidad laboral, «me contó un compañero de trabajo que tenía una amiga en Confiar, que necesitaban un ingeniero para cubrir una licencia de maternidad y que si le iba bien se quedaba, pensé: ese es y me voy a quedar». Y se quedó.

Fotografía de Jorge Escobar Álvarez

Desde ese momento ha pasado por varios cargos hasta llegar al que ocupa actualmente: Directora de seguridad, «mi trabajo en Confiar es proteger la información de las personas mediante diferentes soluciones, lo cual es un derecho fundamental y, según la pirámide de Maslow, la seguridad en general está en segundo nivel de importancia vital después de las necesidades básicas. La seguridad es un estado de bienestar y tranquilidad que disfruta el ser humano y hace parte de su calidad de vida».

Lilliana se describe como «una persona en búsqueda de sabiduría y convivencia, en armonía con los demás seres vivos, creo en un Dios que nos ama y protege. Me apasiona leer y estudiar, lo que me ha llevado los últimos años a encontrar el camino espiritual acompañada de personas maravillosas».

Asegura que quiere ser «un referente de buen ejemplo para los colaboradores y colaboradoras y aportar algún granito de arena a su bienestar. A Confiar le agradezco la posibilidad de crecer con tantas personas maravillosas con las que he trabajado. Efectivamente me quedé y ya van 16 satisfactorios años».

«Nos volvemos referentes para otros y de ahí la importancia de ejercer con responsabilidad, pasión y disciplina»

Ángela Arias Arenas nació en Concordia, Antioquia, y a sus 17 años se trasladó a Medellín para iniciar sus estudios de Contaduría Pública, continuó con una especialización en Gestión empresarial y tributaria en la Universidad de Antioquia y está próxima a graduarse de la Especialización en gestión de riesgos con la Universidad Nebrija de Madrid.

Fotografía de Jorge Escobar Álvarez

Se describe a sí misma como «una mujer alegre, emprendedora, comprometida, perseverante y de relaciones permanentes», tal vez por eso ha estado en Confiar por 21 años: «era un sueño que me había propuesto a lo largo de mi formación profesional y experiencia laboral, el poder ingresar al sector del cooperativismo financiero, un camino para el logro de mis metas y proyecto de vida». Su larga trayectoria la ha llevado a trabajar en diferentes áreas, Contabilidad, Operaciones, Auditoría, la Unidad de cumplimiento y actualmente es la Directora de Riesgos de lavado de activos y financiación del terrorismo: «Mi labor se fundamenta en liderar, dirigir y gestionar la aplicación de las medidas preventivas del lavado de activos y financiación del terrorismo en la Cooperativa y me corresponde velar porque no se vea afectada por este riesgo en el cumplimiento de su objeto social».

Ángela dice que no es un trabajo fácil: «Por el contexto nacional y la difícil situación por la que atraviesa el país en el ámbito político, económico y social además del posconflicto, también entran al proceso de regulación del lavado de activos el sector real, lo que hace que se requiera articular los procedimientos y metodologías de control con mayor cobertura», sin embargo, asegura que el trabajo en equipo es el que logra buenos resultados, «con los colaboradores se llevan a cabo funciones con un enfoque basado en riesgos, un sistema integrado y nos asiste un pensamiento solidario».

Ángela es consciente de que el 65% de quienes ocupan los cargos del área de prevención del lavado de activos, son hombres, pero asegura que «las mujeres cada vez vamos tomando más fuerza en estas disciplinas».

«Cuando uno ocupa estos cargos existen apreciaciones y valoraciones sobre nuestras gestiones tanto desde el ser como persona, como desde la acción, entonces nos volvemos referentes para otros y de ahí la importancia de ejercer con responsabilidad, pasión y disciplina», concluye Ángela.

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  1. ¡Qué inspiradoras historias! Me siento orgulloso de contar con compañeras que ejercen su liderazgo y su responsabilidad en áreas tan importantes cómo estas. Un abrazo y muchos éxitos en sus labores.

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