La Cooperativa Confiar se pone las gafas violeta

Por Jenny Giraldo García

Consciente del alto porcentaje de mujeres trabajadoras y asociadas con el que cuenta, la Cooperativa Financiera Confiar comenzó una campaña pedagógica y de sensibilización que prepara a su base social y a su equipo de trabajo para el 8 de marzo, fecha para ponerse las gafas violeta. Así, se sigue abriendo el camino para avanzar en la igualdad de género.

Si usted tiene miopía, astigmatismo o alguna enfermedad ocular, sabrá que la primera opción para ver mejor es usar unas gafas. Y existen las gafas violeta, unas que se usan para mejorar una enfermedad que le hace mucho daño a la sociedad: el machismo. En Confiar hemos estado usando estos lentes para reconocer que las mujeres han tenido una larga historia de desigualdad y que en nuestra apuesta por el bienvivir podemos contribuir para transformar esa realidad.

El 71% de las personas que trabajan en la Plataforma Solidaria Confiar son mujeres, y en los cargos de dirección de la Cooperativa se pueden contar 71, lo que equivale al 72% de este tipo de cargos. No es un porcentaje menor, gran parte de la fuerza productiva está en las mujeres, que se desempeñan como asesoras, cajeras, directoras de agencias o de áreas, gerentes y profesionales de diferentes sectores; es decir, las mujeres Confiar no se dedican a un solo tipo de labores, sus capacidades son diversas y por ellas han sido reconocidas. Sin embargo, por otro lado van los niveles de participación en la Asamblea, que sólo al 33%, y esto es poco en términos de representación si tenemos en cuenta que aproximadamente el 54% de las personas asociadas son mujeres.

Por razones como estas, en el 2017, la agencia de Envigado recibió un reconocimiento de la Alcaldía de este municipio, señalando sus buenas prácticas de género. Y precisamente por esta consciencia colectiva sobre la importancia y el poder de las mujeres para transformar el mundo es que existe la Plataforma Mujeres Confiar, cuya experiencia —tras un semestre de estar al aire— ha abierto la necesidad de ampliarse y convertirse en una estrategia que permita que el enfoque de género sea apropiado en toda la Cooperativa.

Cuando se acerca el 8 de marzo, Confiar lanza entonces una campaña que invita a las mujeres y a los hombres a ponerse las gafas violeta para ver el mundo con otros ojos, para comprender que la desigualdad de género existe y que quedan muchas acciones pendientes para lograr la igualdad entre los hombres y las mujeres. Durante toda la semana, a través de una estrategia de redes sociales, Confiar y Mujeres Confiar estarán contando algunos hitos en la historia de los derechos de las mujeres,  cuáles son las razones por las cuales debemos seguir trazando caminos hacia la igualdad y por qué confiamos en su poder para transformar el mundo.

Poniéndonos las gafas

Daniela Durango y Diana Correa son colaboradoras de Confiar; ambas trabajan en el área de Gestión Humana y hace poco tuvieron un taller de sensibilización sobre género y feminismo. Mientras conversan, señalan que esta campaña les parece vital, pero que es evidente que adquiere otro sentido cuando ya se tiene un contexto previo. «Pensaba que las feministas no querían a los hombres y que lo que intentaban era competir con ellos, pero ahora entiendo que se trata de una complementariedad», dice Daniela. Diana, por su parte, reconoce que siempre ha pensado que ya hay muchos avances en igualdad, pero que realmente, nos falta mucho; para ella, estas campañas permiten comprender que la búsqueda debe ser por el equilibrio.

En Colombia, las mujeres triplican a los hombres en horas de trabajo no remuneradas y esto sucede porque muchas de ellas trabajan por fuera de sus casas y asumen también la totalidad o la mayor parte de los trabajos del cuidado en el hogar: madrugan y hacen las loncheras, arreglan a sus hijos, adelantan el almuerzo o la cena y, en las noches, regresan para continuar: tareas, cocina, ropa sucia… para muchas la jornada que comienza a las ocho de la mañana es como el segundo turno, pues tres o cuatro horas antes ya están realizando las tareas del hogar. Pero entender que el sostenimiento de una casa, de una familia, también es un trabajo y que, además, no es remunerado, sólo se logra cuando se tiene ese lente particular que permite ver con perspectiva de género.

¿Por qué violeta?

Hay dos hipótesis que vinculan directamente el color violeta con el 8 de marzo. La historia de este día es dura, por eso sorprende que el mundo haya convertido esta fecha en un día de celebración, flores y chocolates, pues las situaciones que dieron origen a esta conmemoración nada tienen que ver con esa idea romántica de ser mujer; al contrario, están marcadas por las luchas, la valentía y la evidencia de la desigualdad. Por ejemplo, en 1908, en Nueva York, un grupo de alrededor de ciento cincuenta mujeres protestaba contra la fábrica textil para la que trabajaban. En respuesta, los dueños de la fábrica provocaron un incendio y ellas murieron calcinadas. No es una historia bonita. Cuentan que mientras sucedió el horroroso hecho, algunas de ellas trabajaban con una tela de color violeta; hay otros que dicen que mientras se quemaban, el humo que salía tenía un tinte de este color. Por eso, las luchas por las mujeres han hecho del violeta un símbolo, y hoy hablamos de las gafas violeta, esa visión que nos permite entender la situación de las mujeres en el mundo y contribuir a mejorarla.

Diana y Daniela ya se pusieron estas gafas y, desde entonces, han empezado a cuestionar sus propias actitudes, a comprender que son aprendidas y transmitidas culturalmente, que no son naturales, como creyeron sus abuelas y hasta sus madres. Ellas reconocen también la importancia de contar con hombres amorosos, respetuosos y comprometidos con la igualdad, saben que es necesario compartir las responsabilidades del hogar e intentan que así sea en sus vidas cotidianas. Y este es el mensaje que Confiar quiere transmitir a los hombres y a las mujeres que trabajan en la Cooperativa y, por supuesto, a toda su base social y a los territorios en los que tiene presencia, entre ellos, el territorio digital.

Por estos días, desde Mujeres Confiar, invitamos a seguir nuestras redes y las de Confiar, y el 8 de marzo, en las agencias de la Cooperativa, en algunas organizaciones de la ciudad de Medellín y en la marcha de las mujeres, tendremos muchas gafas violeta para entregar.

Este mensaje tiene3 Comentarios

  1. Maravillosa construcción. Tengo mucho por aprender aquí y por replantear imaginarios. Confiar, como siempre, en la avanzada cultural y educativa. Gracias, felicitaciones.

  2. Muy buena información, confiar gracias por respaldarnos, el 8 de marzo me pongo las gafas violetas.

  3. “Entregiendo y soñando” palabras que alguna vez escuche haciendo referencia a las tertulias de nuestras madres y abuelas quienes al rededor de un café conversaban de sus utopías y sueños , atravesadas por aquello que históricamente se ha utilizado para excluirlas de su rol activo en un modelo de sociedad predominantemente “Machista”, me refiero a la palabra “Destino” con ella se ha llevado a la mujer a pensar y a creer que su vida esta inexorablemente destinada a “servir al hombre, cuidar los hijos y mantener el hogar” y ahora a producir pero en condiciones de desigualdad. Con las “gafas Violeta” encuentro un CONFIAR diferente, contracorriente representado en una visión de mujer emancipada arte y parte de un proyecto cooperativo y de sociedad.

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