Las masculinidades que aportan a la equidad de género

En esta columna de opinión, Aicardo de Jesús Villa, coordinador del Colectivo de Nuevas Identidades Masculinas del suroeste antioqueño, pone en consideración los privilegios masculinos y las desventajas que trae a la sociedad su imposibilidad de reconocimiento y transformación. Una reflexión que se une a la celebración del Día Nacional de las Masculinidades por la Equidad de Género (20 de agosto).

Por Aicardo de Jesús Villa.
Columnista invitado

Es muy de la cultura patriarcal capitalista conformar relaciones basadas en las desigualdades, en la subordinación de quienes considera «inferiores» ante quienes considera «superiores». Esta manera de relacionamiento es el pilar fundamental para la perpetuación de un sistema de desigualdades e inequidades de género que beneficia y otorga privilegios al género masculino por encima del género femenino, situando por lo tanto a los hombres como protagonistas en todos los ámbitos donde interactúan con las mujeres.

Para que este sistema de desigualdades e inequidades entre géneros pueda funcionar a la «perfección», se le otorga a los hombres cualidades, aptitudes, esquemas y destrezas sesgadas que, como lo mencionaba anteriormente, han puesto en desventaja a las mujeres llenándonos de privilegios a nosotros y, por lo tanto, justificando las inequidades. Es así como a los hombres se nos han otorgado habilidades para las matemáticas, las ingenierías, el manejo de las empresas, de lo público, los deportes de fuerza, de liderazgo, entre otros; y a las mujeres habilidades como la enfermería, el trabajo doméstico y en general los trabajos del cuidado; dejando entonces a los hombres en posiciones de poder y, por lo tanto, de ventaja frente a las mujeres.

Ahora bien, es la naturalización de esta situación lo que no ha permitido que se tenga plena conciencia de ella y en consecuencia no se emprendan procesos para revertirla. NO podemos por lo tanto, hablar de una sociedad democrática cuando el 52% de la población, que son las mujeres, están en desventaja frente al 48% que somos los hombres. Se hace entonces fundamental, primero, desnaturalizar esta situación de desigualdad que afecta principalmente a las mujeres y a las niñas; y segundo, que los hombres reconozcamos que tenemos privilegios dados por la cultura patriarcal capitalista, para luego, emprender de forma consciente, firme y comprometida procesos paulatinos de renuncia a esos privilegios, algo que no es fácil ya que implica revisar de manera decisiva, cada una de las formas de expresión de la masculinidad aprendida y estar dispuestos a asumir el cambio con humildad pero con determinación.

Son esperanzadores procesos que se vienen dando en varias regiones de Colombia en torno al tema de masculinidades, en donde a partir de apuestas personales pasando por la conformación de grupos y colectivos que desde la academia y el activismo están reflexionando y actuando, convocan a otros hombres a visibilizar las situaciones de violencia e inequidad en las que la cultura patriarcal capitalista ha puesto a las mujeres, las niñas y los niños en esta sociedad, reconociendo además que los hombres, así nos afecte de muchas maneras este sistema patriarcal capitalista, estamos en un lugar de privilegio.

Los hombres que empiezan a incomodarse con esa masculinidad hegemónica que aprendieron y empiezan a nombrarse de otra forma: masculinidades no hegemónicas o masculinidades alternativas, masculinidades libertarias, otras masculinidades, hombres evolucionantes, o simplemente, hombres que sienten que no caben en el modelo hegemónico de hombre que el patriarcado capitalista propone y que no se nombran, pero que van tomando distancia de ese modelo. Algo importante que tienen en común estas propuestas, es que coinciden en que el trabajo empieza desde lo personal y tiene que ver con la revisión de las relaciones de los hombres consigo mismos, con las mujeres, con otros hombres y con la naturaleza.

Muchos de estos grupos y colectivos, han construido su eje de reflexión y/o actuación, en torno a la revisión de sus propias relaciones con las mujeres, y han puesto su prioridad en lo académico -algunos- y en el activismo otros, ya que consideran que en las condiciones de violencia desigualdad que viven las mujeres y las niñas, es imposible lograr el pleno desarrollo para toda la sociedad.

Coincidiendo en esta línea de reflexión y acción, en el año 2010 se crea la Red Colombiana de Masculinidades por la Equidad de Género, conformada por varios grupos de diferentes regiones del país que acuerdan actuar en sus regiones para poner la discusión en lo público y generar reflexión y cambio en torno a la equidad entre los géneros. Una de esas propuestas fue la de institucionalizar el 20 de agosto como Día de las Masculinidades por la Equidad de Género.

Concretamente en el suroeste antioqueño se conformó en 2005 el Colectivo de Nuevas Identidades Masculinas, integrado por hombres de diferentes municipios de la subregión; colectivo que trabaja para lograr el desarrollo de la misma, con equidad de género y libre de violencias hacia las mujeres y las niñas.

Es importante aclarar que estas propuestas que surgen de la iniciativa de algunos hombres tienen en su mayoría bases teóricas, alianzas y apoyo de los movimientos de mujeres. En el caso del Colectivo de Nuevas Identidades Masculinas, las alianzas con el movimiento de mujeres de la subregión como la Asociación Subregional de Mujeres del Suroeste, ASUBMUS y con la Corporación Vamos Mujer, han sido fundamentales para poder actuar en el territorio.

Aicardo de Jesús Villa es sociólogo egresado de la Universidad de Antioquia, con estudios en Género y Masculinidades, con énfasis en Nuevos Relacionamientos de la Universidad Nacional de Colombia. También ha realizado procesos de formación en Estudios de Género en la Corporación para la vida Mujeres que Crean y es egresado del Instituto Feminista de la Corporación Vamos Mujer.

Es cofundador y actual coordinador del Colectivo de Nuevas identidades Masculinas y coordina en Antioquia la Red Colombiana de Masculinidades por la Equidad de Género.

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